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10 el Jue Feb 21, 2008 5:37 am.
Estrella Morente , comenta sus actuaciones...Dom Jul 08, 2007 9:44 am por Calledelaire Hola yo tuve la suerte de ver a Estrella morente en el teatro Villamarta (Jerez) en el 2006 y creo que por ahora no he visto el arte tan de cerca,este año del 2007 tambíen tube la oportunidad de ver su actuacíon en el teatro Maestranza (sevilla) estubo esplendida aunque tengo que reconocer que la actuacíon que hizo en Jerez de la Frontera fue muy especial para mi,gracias ESTRELLA 
Comentarios: 17 | Estrella morente Los flamencos se lo temían hace tiempo. Estrella Morente no podía ser una cantaora al uso. Sabíamos que siendo hija de Enrique Morente, el Picasso del flamenco, y con ese nombre de pila, “La Niña” no iba a acabar siendo una cantaora más, una artista conformista, una flamenca “corriente”. La heterodoxia, el riesgo, las inquietudes y el valor se le suponían. Al fin y al cabo, esas son la marca de la casa. Los flamencos y los no flamencos sabían además, que a todos esos “enriquecimientos”, El Ruiseñor de La Alhambra añadía sus propias virtudes: el carácter apasionado y reivindicativo, la afinación de lujo, esa voz increíble, una imagen espectacular... Pero, si lo pensamos bien, aunque alguna vez nos pareciera que “solo” estaba cantando flamenco, lo cierto es que Estrella casi nunca cantaba “solo” flamenco. La primera pista la dio en el escenario: nunca paraba quieta en la silla, siempre andaba dando vueltas entre los monitores y los micros para bailarse por tangos o por bulerías con el arte que manda la línea genética de su madre, la bailaora Aurora Carbonell. El segundo síntoma estaba más escondido, era más sutil: incluso el cante más clásico y difícil siempre pareció quedársele corto, pequeño, inexpresivo; como si no bastase con hacer a fondo el cante de siempre y recrearlo con los melismas morentianos aprendidos en la casa de El Albaicín, lugar mágico donde los haya, entre palabra y palabra, entre acorde y acorde, a Estrella le gustaba meter otras cosas. Sus cosas. Un montón de cosas: unos tonos de fado por aquí, una sevillana suya por allá, la puñalada de un tango en un remate, el giro inesperado de una copla, una variación como de jazz, un requiebro de voz que vaya usted a saber quién lo inventó… Pero el síntoma definitivo, la decisión crucial, su futuro definitivamente distinto, estaba seguramente escrito desde antes: siempre, desde niña, se vio que aquella niña rubia y flaca no solo “iba para artista” sino que tenía temperamento de artista; que las tablas en vez de imponerle respeto o de paralizarla le gustaban con locura; que hacía suyo cada tema que cogiera ,ya fuera de su padre o de La niña de los Peines, las dos inspiraciones de su primer disco, que tenía la vocación, la intensidad, la afición, el corazón y la convicción de una intérprete/actriz. La confirmación de todos esos vanos temores y cómicos temblores de los flamencos, flamencólogos, flamencólicos, puristas, ortodoxos y japoneses en curso de inmersión jonda acaba de llegar a tus manos. El disco se llama “Mujeres”, contiene 13 homenajes a cantaoras, cantantes y actrices del siglo XX y demuestra que Estrella Morente es, además de una cantaora de una ductilidad y una largura fuera de lo común, una cantante sólida, convincente y convencida, una actriz creíble y una mujer más valiente que El Guerra y no solo por reincidir y dejarse producir otra vez por ese perfeccionista de enfermedad llamado Enrique Morente. Porque esta vez no se trata solo de un flamenco llevando canciones ajenas al flamenco, a su terreno flamenco. Ya se sabe que los flamencos “ronean” de que un flamenco puede cantar flamenco hasta una guía de teléfonos, la prueba la coorroboró José Mercé en el programa de Buenafuente hace unas semanas cuando el Jerezano canto por bulerías un prospecto de jarabe, ¡impresionante! Y como el La Argentinita, El Chaqueta, Chano Lobato, Carmen Linares, Mayte Martín, Diego El Cigala y muchos otros tambien han demostrado ya que eso es básicamente verdad y que, claro, hay suerte y grados de “aflamencamiento” dispares. El camino contrario, que un cantante no flamenco cante flamenco fetén, ni se discute aquí porque resulta física y metafísicamente imposible aunque Lola Flores se acercó mucho al milagro. Pero muy pocas veces en la historia del flamenco habrá pasado lo que sucede con Estrella Morente .El prodigio de cante y canción, como no podía ser menos en la muy lorquiana familia Morente, se cierra con un fragmento de “La Romería de Yerma”, maravillosamente acompañado por la renacida guitarra de Riqueni. Pero entonces, ¿como la catalogamos, como cantaora o cantante? Según su padre, productor y director artístico, Enrique Morente, no hay discusión posible, dice que Cuando una cosa brota hay que dejarla britar. Ser cantaora y cantante a la vez es una cosa muy rara y no iba a ser el quien lo censurara… Ella lleva dentro las dos cosas, y no se podía frenar. Ella ya es más grande que su disco anterior. |